#POLÍTICA || “Puedo cambiar de marido, pero no de partido”: ¿Cynthia Viteri también cambió de palabra?
La frase no es un recuerdo borroso ni una invención de campaña. Cynthia Viteri la pronunció el 17 de mayo de 2022, durante la rendición de cuentas de su tercer año como alcaldesa de Guayaquil: “Puedo cambiar de marido, pero no de partido. Ahí nací y ahí me quedo”.
Cuatro años después, el tablero cuenta otra historia. Tras gobernar Guayaquil con el respaldo del Partido Social Cristiano y Madera de Guerrero, Viteri fue presentada el 1 de julio de 2026 como precandidata de Centro Democrático. Apenas dos semanas más tarde dejó esa postulación y pasó a convertirse en la carta de ADN, el movimiento del presidente Daniel Noboa, para intentar regresar al Sillón de Olmedo.
Viteri justifica el giro con una promesa: coordinar directamente con el Gobierno central para que las obras lleguen más rápido a Guayaquil. Pero el cambio deja una pregunta incómoda: ¿las convicciones permanecen cuando cambia la conveniencia electoral?
La política suele fabricar frases destinadas a sobrevivir a quien las pronuncia. La de Viteri volvió convertida en espejo: no cambió de marido ante las cámaras, pero sí de ruta, aliados y bandera electoral.
¿Pragmatismo para servir a Guayaquil o una contradicción difícil de explicar?